Dolor del sacro en el embarazo

Sabemos que, durante el embarazo y en concreto durante el tercer trimestre, las mujeres pueden sufrir dolor lumbar causado por el peso abdominal del bebé o dolor ciático por compresión del nervio ciático por el bebé en la pelvis.  

Pero tenemos otra causa menos conocida del dolor lumbar pero no por ello menos importante, es la inflamación de la articulación sacroilíaca, que llamaremos sacroileitis. 

¿Qué es la sacroileítis?

La sacroileitis es una afección dolorosa que afecta a una o ambas articulaciones sacroilíacas. Estas articulaciones se encuentras en el punto de unión entre la parte inferior de la columna vertebral y la pelvis. La sacroileitis genera un fuerte dolor a nivel de la espalda baja y los glúteos, y este dolor aparece debido a que existe una inflamación en la articulación sacroilíaca. 

Tenemos dos articulaciones sacroilíacas, una en cada lado. Aunque la llamemos articulación, su función no es el movimiento, sino el soporte de la columna lumbar. 

Solo hay una situación fisiológica en la que esta articulación se mueve, en las fases finales del embarazo y durante el parto. 

Esta articulación, se abrirá, ensanchando la pelvis, para poder dar a luz al bebé. 

Esta es una de las razones por las que este problema es dos veces más frecuente en mujeres que en hombres. 

¿A qué se debe?

Son múltiples las causas de un dolor proveniente de la articulación sacroilíaca y, como el dolor es muy similar a una lumbalgia de origen en la columna, es de sumamente importancia preguntar al paciente como empezó el dolor ya que nos dará mucha información sobre el posible origen de este. 

Dividiremos las causas de una posible sacroileítis en traumáticas (caídas) y no traumáticas. En ambos grupos pueden encontrarse mujeres embarazadas que pueden sufrirla durante el parto o el embarazo. 

Las mujeres durante la gestación producen una hormona llamada relaxina, que sirve para relajar los tejidos y permitir que la piel del abdomen, por ejemplo, se pueda distender sin dolor.  También servirá para hacer más elásticos los ligamentos de la pelvis y más flexible la sacroilíaca para la preparación al parto. 

Hay algunas mujeres que no recuperan la solidez necesaria de la pelvis tras el embarazo, presentando dolor lumbar de origen sacroilíaco por exceso de movilidad de la pelvis. 

Durante el parto si hay complicaciones, algunas maniobras pueden lesionar la pelvis de la madre o la musculatura del suelo pélvico, provocando tras el parto una inflamación de la sacroilíaca y manifestando dolor. 

Momentos clave y síntomas 

Por lo tanto hay dos momentos claves donde la mujer embarazada puede sufrir dolor en la sacroilíaca en el embarazo debido a que el aparato ligamentoso se vuelve hipermóvil y no es capaz de soportar las cargas de presión, por lo que los músculos de la espalda se tensan en exceso para distribuir esas cargas y estabilizar la articulación, de esta manera es lo que finalmente provoca dolor y la inflamación y en el postparto si ha sido un parto complicado. 

Los síntomas de la sacroileitis son muy similares a una lumbalgia originada en la columna. También puede acompañarse de una falsa ciática, ya que el nervio ciático discurre justo por debajo de esta articulación. Al ser la articulación más grande del cuerpo, cuando se lesiona, provocará un dolor muy intenso y específico. 

Los síntomas principales son la lumbalgia baja unilateral. El dolor se extiende hacia la cadera y la ingle e incluso se puede extender hacia la cara lateral de la pierna, tobillo y pie, simulando una ciática por hernia discal. 

Problemas asociados

Los pacientes, en este caso las mujeres embarazadas o que han dado a luz, pueden presentar todos o algunos de estos problemas: dolor nocturno, no pueden dormir del lado afecto, dolor al sentarse, dolor al estar de pie y dolor al subir y bajar escaleras. 

No existe ninguna prueba radiológica que nos indique que la sacroilíaca está afectada o el dolor provenga de allí, por lo tanto, el diagnóstico es clínico, se realiza mediante la historia clínica detallada, buena anamnesis y exploración. 

Uno de los puntos fundamentales de la consulta es diferenciar el dolor sacro de la lumbalgia, ya que el abordaje es diferente.

Tratamiento y técnicas útiles

Su tratamiento es conservador y se realiza a través de la fisioterapia. Este abordaje tiene como objetivo principal disminuir las molestias de la mamá y mejorar su calidad de vida.

Se trabaja a través de técnicas que ayudan a disminuir el dolor local, a la vez que mejorar la movilidad y la conciencia corporal de la embarazada. Una vez que las molestias musculares hayan disminuido o cedan, el fisioterapeuta procederá y avanzará el tratamiento hacia el fortalecimiento de la musculatura de la pelvis, del suelo pélvico, musculatura glútea etc.

Se valorará también la musculatura que está en acortamiento, valoración de psoas, pelvis trocantéreos y de toda la biomecánica que en la mujer gestante está en continuo cambio.   De esta manera, se mejorará la mecánica del movimiento de la gestante evitando que el cuadro doloroso de la gestante reaparezca. 

La fisioterapia ofrece un tratamiento sin riesgos y sin efectos secundarios, para la embarazada, así que si has llegado hasta aquí y has leído el articulo, te ánimo a que compartas este artículo con aquella persona que crees que puede ser de interés. Y si eres tú,  no dudes en llamar y consultar con nuestros profesionales. 

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