Beneficios de la actividad física para personas mayores

¿Por qué es tan importante ?

La actividad física se suele reducir con la edad y es algo que, definitivamente, debe evitarse. La reducción de la movilidad, junto a la lentitud de los reflejos y disminución del tono muscular, provocan una descoordinación global. La inmovilidad e inactividad es el mayor agravante del envejecimiento y la incapacidad. Los beneficios de la actividad física para personas mayores tienen un papel vital previniendo enfermedades y contribuyendo a mantener la independencia motora, sin olvidar sus beneficios sociales y afectivos.

La protección que genera la actividad física respecto al riesgo de hipertensión arterial, accidentes cerebrovasculares y cardiopatías está mas que contrastada. También se demuestra que los niveles bajos de actividad física son determinantes en el desarrollo de la obesidad, cuya prevalencia alcanza niveles alarmantes en la actualidad.

¿En qué me puede ayudar el ejercicio?

Los efectos beneficiosos de la actividad física se refieren a la reducción de la incidencia y prevalencia de osteoporosis, cardiopatías, disminución del riesgo de caídas y fracturas y un menor riesgo de trastornos depresivos y de ansiedad. Esto último es importante debido a que el deporte mejora la autoestima, incrementa la confianza y estabilidad emocional, mejora la independencia y, por todo ello, favorece un sueño relajante y reparador. 

¿Y qué ejercicio es bueno para mi edad?

Existen muchos y variados ejercicios buenos y recomendables para la gente de mayor edad, aunque entre ellos, podemos destacar los siguiente:

  • Actividades aeróbicas: Se recomienda la realización de actividades de bajo impacto como la caminata, el ciclismo o pedaleo en la bicicleta estática, la natación, la hidrogimnasia, el subir escaleras, el baile, el yoga y la gimnasia aeróbica de bajo impacto. Estas actividades son preferibles a las llamadas de alto impacto.
  • Entrenamiento de la fuerza muscular: un aspecto fundamental del programa de ejercicio es el fortalecimiento de la musculatura buscando aumentar la masa y la fuerza muscular para evitar caídas, sin olvidar mejorar el equilibrio que repercute directamente en el mantenimiento eficaz del patrón. El ejercicio físico se convierte así en una terapia antienvejecimiento.

Practicado de manera apropiada, el ejercicio es la mejor herramienta disponible hoy día, para retrasar y prevenir las consecuencias del envejecimiento, así como para fomentar la salud y el bienestar de la persona. Además, ayuda a mantener y mejora la función muscular esquelética, osteoarticular, cardiocirculatoria, respiratoria, endocrino, metabólica, inmunológica y psiconeurológica.

Ejemplos de ejercicios beneficiosos:

  • Caminar: Mejora la postura y el equilibrio.
  • Natación: En el agua se produce un grado de ingravidez, donde se contrarrestar el peso del cuerpo.
  • Subir escaleras: El simple hecho de bajar y subir escaleras en casa es ya un ejercicio aeróbico.
  • Baile: Se realizan movimientos que acompañan con el cuerpo, brazos, piernas e incluso mente, ya que se realizan al ritmo de la música.
  • Yoga: Mantiene masa muscular y ayuda a la respiración. Es importante para las personas mayores respirar correctamente ya que mejora su salud en general.
  • Pilates: Ayuda a la flexibilidad, fortalece el tono muscular, disminuyendo el dolor de las articulaciones y ayuda a corregir postura corporal.
  • Aquagym: En el agua es mas fácil ejercitar todos los músculos debido a la sensación de flotabilidad. Esto aumenta tanto la capacidad aeróbica como anaeróbica y la fuerza.
  • Montar en bicicleta: Estimula la circulación sanguínea y el retorno venoso.

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