¿Cómo afecta el frío a nuestro día a día?

¿Te has planteado alguna vez cómo afecta el frío a nuestro día a día? El frío puede ejercer un impacto sorprendente en nuestra postura diaria. A medida que las temperaturas bajan, nuestro cuerpo tiende a responder de maneras que pueden afectar nuestra forma y posición. Esta influencia sutil, pero significativa, del clima frío puede desencadenar cambios posturales notables.

¿Qué le sucede al cuerpo?

Uno de los efectos más evidentes es la tendencia a encogerse y encoger los hombros en un intento inconsciente de conservar el calor corporal. Este encogimiento puede causar tensión en los músculos del cuello, los hombros y la espalda, por la posición que adquieren e impacta en nuestra postura general. Mantener esta posición encorvada durante largos períodos puede generar molestias crónicas y contribuir a problemas de espalda y cuello.

Además, el frío puede hacer que nos movamos menos y esta disminución en la actividad física puede llevar a una postura más estática y rígida.

Otro factor a considerar es el efecto del frío en nuestros músculos y articulaciones, las bajas temperaturas pueden causar rigidez muscular y articular, lo que hace que sea más difícil mantener una postura erguida y saludable. Esto puede ser especialmente notable al levantarse por la mañana o después de estar expuesto al frío durante un tiempo prolongado.

¿Y para evitarlo?

Para contrarrestar estos efectos, es crucial mantener una conciencia activa de nuestra postura. Realizar ejercicios de estiramiento regularmente, incluso en entornos fríos, puede ayudar a prevenir la rigidez y mantener la flexibilidad muscular.

Además, vestirse adecuadamente para el clima, abrigándose para evitar la sensación de frío excesivo, puede reducir la necesidad instintiva de encogerse y ayudar a mantener una postura más cómoda y natural para nuestro cuerpo.

¿En que puede ayudar la fisioterapia?

Los fisioterapeutas tenemos un papel muy importante a la hora de abordar los efectos del frío en nuestra postura y bienestar físico. Nos encargamos de evaluar e identificar de manera específica cómo las bajas temperaturas afectan al movimiento y la postura de cada persona y de esta manera, poder diseñar el plan de tratamiento individualizado de cada paciente.

La pauta de estiramientos y ejercicios será también una herramienta que daremos a nuestros pacientes para conseguir el objetivo de minimizar al máximo el efecto del frío sobre nosotros. Por ejemplo, entre otros ejercicios, podríamos realizar los siguientes para evitar esos malos patrones de movimientos y posicionales que nos da el frío:

  • Estiramientos de cuello.
  • Mover los hombros hacia delante y hacia atrás.
  • Flexionar y extender los codos.
  • Dar giros con las muñecas.
  • Estirar hacia delante y hacia atrás la espalda

La educación del paciente sobre su postura y ganar conciencia corporal también será una estrategia fisioterapéutica para combatir las bajas temperaturas, junto con técnicas de terapia manual para aliviar la tensión muscular y mejorar la movilidad articular.

¿Cómo afecta el frío a nuestro día a día?

En resumen

En conclusión, el frío puede influir de diversas maneras en nuestra postura diaria, desde tensiones musculares hasta una mayor tendencia a adoptar posiciones encorvadas que comportaría una limitación de movimiento en nuestras articulaciones. Con conciencia, cuidado, ejercicio y la ayuda de la fisioterapia podemos mitigar estos efectos, manteniendo una postura más saludable y confortable incluso en los días más fríos.

Si quieres mas información o que uno de nuestros fisioterapeutas te ayude en esta época del año, no dudes en contactar con nosotros. En UrbanFisio pondremos a tu disposición nuestros mejores profesionales.

Artículos relacionados