Cómo cuidarse entre conciertos siendo músico

Los músicos llevan a cabo un tipo de ejercicio físico muy específico e intenso, con un número elevado de repeticiones y muchas horas de práctica diaria. Por eso, es frecuente que, a lo largo de su carrera, sientan algún tipo de dolor o malestar derivado de su práctica instrumental. Si eres músico, nuestro artículo de hoy te interesa porque hablaremos de cómo cuidarse entre conciertos siendo músico.

El 75% de los músicos profesionales sufre alguna lesión a lo largo de su carrera musical, de ellos el 33% incluso abandona su carrera por estas lesiones. Los músicos deben cuidar su cuerpo del mismo modo que cuidan de su instrumento. Debemos entender al músico profesional como un deportista de élite que trabaja especialmente músculos pequeños, con un elevado volumen de trabajo, movimientos rápidos, precisos, y repetitivos, en posturas estáticas mantenidas durante largos periodos de tiempo, junto con una carga de estrés mental elevada en muchos casos.

Es por ello, que debemos prestar especial atención en la recuperación posconcierto, del mismo modo que un deportista lo hace poscompetición o posentreno, por lo que las bases de la recuperación no distan mucho de cualquier otra actividad física.

Puntos básicos para una buena recuperación

El sueño

Es el mecanismo básico y más efectivo del cuerpo para la recuperación tanto física como mental. Deberíamos dormir un mínimo de 7 horas para una correcta recuperación. Realizar una pequeña siesta puede ser también una buena manera de optimizar el descanso.

La alimentación

Somos lo que comemos. Una adecuada alimentación, saludable, con todos los nutrientes necesarios y que satisfaga los requerimientos energéticos adecuados, proporcionará los elementos adecuados para reparar y mantener nuestro cuerpo.

La hidratación

Es importante que el cuerpo permanezca hidratado, que mantenga el nivel correcto de agua, para permitir que se produzcan las reacciones químicas vitales y que los nutrientes se transporten a los órganos y tejidos. Se recomienda beber básicamente agua, infusiones, café (mejor descafeinado para no alterar el sueño), zumos y leche.

Recuperación activa

Aparte de descansar, comer y rehidratarse existen otros medios activos, que realiza el músico en este caso, para acelerar la recuperación como pueden ser ejercicios generales de movilización global del cuerpo, a los que podemos añadir un componente de actividad cardiovascular ligero como caminar o trote suave, en los que realizaríamos movimientos amplios, suaves, progresivos de todas las partes del cuerpo, especialmente de aquellas que se hayan mantenido más estáticas, como pueden ser espalda, cuello y hombros. 

Otro método muy efectivo para la recuperación es la respiración consciente, durante al menos 10-15 minutos, pudiendo estar integrada en una práctica de alguna técnica de relajación o de meditación. Deberemos hacer hincapié en coger el aire por la nariz, movilizando el diafragma, de manera relajada y expulsando el aire completamente, pudiendo realizar pequeñas pausas entre ambos movimientos. La idea principal es que sea lo más lento y largo posible. Esto nos ayudará a rebajar el nivel de estrés y, por lo tanto, el tono muscular, facilitando así el descanso.

Otra metodología muy frecuente dentro de la recuperación activa son los estiramientos. Cabe decir que, por sí solos, los estiramientos no favorecen la recuperación, pero sí nos pueden ayudar a bajar el tono muscular y mantener la amplitud de movimiento en las articulaciones, con la consecuente sensación de alivio y bienestar. En este caso sería recomendable realizar estiramientos de forma pasiva y estática, por un tiempo aproximado de un minuto, de forma suave, constante y progresiva, pudiéndose combinar con la respiración consciente, de toda la musculatura corporal, especialmente aquella que haya trabajado más al tocar el instrumento, ya sea de forma activa o estática.

Recuperación pasiva

Entendemos como recuperación pasiva aquella en la que el sujeto, en este caso el músico, no participa directamente y simplemente recibe un estímulo externo que puede ser aplicado de varias formas o modalidades. Típicamente tenemos el masaje o automasaje, ya sea con rodillos, pelotas, pistolas de masaje u otros utensilios; baños o duchas frías o de contraste combinando agua fría y agua caliente por un tiempo y un determinado número de veces; electroestimulación con aparatos de electroterapia; prendas de compresión, sauna…

En la gran mayoría de los casos no existe una evidencia clara que ninguno de estos métodos favorezca realmente la recuperación, lo que no quiere decir que no puedan ser efectivos para mejorar el bienestar físico y mental, aunque sus efectos sean de corta duración. También destacar que a nivel de costo/beneficio y logística no salen bien parados por lo que no son la mejor opción para optimizar la recuperación.

En este artículo hemos hablado de qué puede hacer un músico para recuperarse entre conciertos, pero no debemos olvidar la importancia de toda la preparación previa durante los ensayos y los propios conciertos, lo que serían los entrenamientos y competiciones en un deportista. Esto implica un trabajo de preparación física a nivel cardiovascular y también muscular, un trabajo de la consciencia corporal y del mantenimiento de la postura más adecuada para tocar el instrumento, la realización de un calentamiento previo a la práctica instrumental, así como la gestión del tiempo de práctica y sus descansos y, obviamente, la implementación de las pautas aquí expuestas en el día a día.

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