Conoce a Azahara Bravo, observadora y empática.

Azahara es una mujer empática, dinámica, extrovertida y fuerte. Con experiencia y muchas ganas de ayudar a sus pacientes.

¿Cuándo te diste cuenta de que querías ser fisio?

Fue trabajando como integradora social, la figura del fisioterapeuta estaba presente en los equipos interdisciplinarios de varios sectores de atención. Mi elección formativa estuvo siempre entre lo social y lo sanitario y fue un momento de “Eureka, eso es lo que me permitirá seguir ayudando a personas”.

¿En qué estás especializada?

En fisioterapia del aparato locomotor y en Mindfulness. Somos ya muchos los profesionales sanitarios que estamos ayudando a nuestros pacientes desde un enfoque biopsicosocial. En ciudades como Barcelona es importante tener en cuenta el nivel de estrés y cómo eso afecta a su salud física.

¿En qué consiste tu trabajo?

Consiste en ser honesta, en enseñar a mis pacientes a ver el cuerpo y su salud como un trabajo diario y de autoresponsabilidad. En usar mis conocimientos clínicos para trazar unos objetivos realistas con el paciente y estar ahí, para ayudarle a conseguir el bienestar que merece.

¿En qué medida es importante la educación con la salud?

Es esencial. La desconexión con el cuerpo en todos los niveles, lleva al cuerpo a sufrir enfermedades. La educación nos ayuda en el tratamiento porque es el primer paso para la responsabilidad del paciente sobre su salud. Donde el paciente no llega, estamos nosotros. Siempre cerca para poder atender, enseñar y guiar hacia una mejora de su estado de bienestar.

¿En qué piensas cuando estás tratando a un paciente?

Estoy presente en todo momento, así que estoy concentrada en lo que estamos haciendo. ¿Mis pensamientos? No interfieren en ese momento.

¿Cuál es la parte más gratificante de la profesión?

Pues para mí es cuando el paciente se observa desde otro prisma, cuando sale del victimismo o de la culpabilidad, cuando se trata con más cariño y entiende que parar a observarse es la base para trazar el camino para recuperarse.

¿Cuál es la clave para ser un buen fisio?

Es una receta compleja que varía los ingredientes según el caso que tenemos delante, pero los ingredientes para mi son estos: escucha activa, empatía, comunicación, formación continuada y capacidad de trabajo en equipo.

Para terminar, dinos la frase que más encaja contigo como fisioterapeuta:

“Despertar sensaciones, saber dónde y cómo estás y coger todo eso para, con amabilidad, avanzar hacia tu bienestar”

 

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