Y cómo correr con cabeza

UrbanFisio • 02 March 2017

Todos sabemos que el ejercicio físico es una excelente manera de cuidar de nuestra salud. Dentro de éste, son muchos los que se han decantado y lo hacen por el deporte de correr, o, como se ha pasado a denominar últimamente, “running”.

A medida que va pasando el tiempo, el número de corredores o “runners”, aumenta de una manera exponencial. No siendo ya una moda, sino un estilo de vida que llegó para quedarse.

Recomendaciones para la práctica de este deporte

Debemos cuidar nuestra alimentación y nuestra hidratación; antes, durante y después de la práctica. Así mismo, debemos hacernos con una correcta equipación deportiva: camiseta, pantalones, calcetines, medias de compresión, pulsiómetro para controlar nuestra frecuencia cardiaca, y, sobretodo, un calzado adecuado y especializado.

El plan de entrenamiento, graduado y controlando la intensidad de éste, no ha de considerarse de menor importancia.

Unido a todas estas condiciones anteriores. No es de extrañar que exista otra pieza angular, no menos importante, si no esencial para practicar este deporte: la Fisioterapia. Visitar y prepararse con un buen Fisio no es algo que tan sólo deba de hacerse de una forma regular durante los entrenamientos. Ni tampoco, sólo para tratar posibles lesiones que puedan producirse entrenando, si no fundamentalmente para prevenir estas lesiones. Es tan importante visitar al fisioterapeuta cuando un corredor ha decidido participar en una carrera, los días previos a ésta, como los días posteriores a ella.

Objetivos de la Fisioterapia en la preparación de una carrera

Los objetivos de la Fisioterapia en cada uno de los periodos comprendidos de una carrera (al principio del entrenamiento, durante el mismo, los días anteriores al evento, los días inmediatamente posteriores y los días de recuperación y de vuelta a la normalidad) van variando. Pero en líneas generales, van encaminados a prevenir lesiones y problemas derivados de este deporte. A tratarlos si existen, y, si aparecen durante estos periodos de tiempo, a acortar al máximo el grado de alcance de estas lesiones gracias a una detección precoz y a un tratamiento que comience lo antes posible. A mantener un buen estado general, muscular, articular, de tendones y ligamentos, y a optimizarlo.

Son numerosos los corredores que, con un correcto plan de entrenamiento, se han preparado durante meses. Han llegado a un nivel de resistencia y fuerza maravillosos. Han puesto toda su ilusión y han invertido una gran parte de su dinero y su tiempo en un evento competitivo. Por no haber invertido en un tratamiento de fisioterapia; una semana, dos, o incluso unos días antes de la carrera se les presenta la temida lesión, tan frecuente en corredores.

Digo temida porque los deportistas desarrollan un verdadero temor o pavor a desarrollar alguna lesión. Temor en cualquier momento, pero sobretodo los días anteriores a la carrera. Ya que este desafortunado contratiempo inesperado les obliga a cesar en sus entrenamientos, interrumpirlo y guardar reposo. Y frecuentemente tiene lugar el temido desenlace que llevaban todo el tiempo tratando de evitar: la necesidad de no poder participar en el evento.

¿Te sientes identificado con esto? ¿Te ha ocurrido alguna vez?

Resulta verdaderamente curioso que, en nuestro país, está ya muy extendido y asumido entre los corredores el que, para presentarse a una carrera, se debe invertir en un correcto entrenamiento. Ya sea, contratando a un entrenador personal o poniéndose en contacto con alguno en un gimnasio o centro deportivo. Poseer un buen equipamiento deportivo, incluyendo por supuesto un buen calzado. Un equipamiento deportivo por el que se llegan a pagar cantidades a veces excesivas.

Invertir en un plan de alimentación e hidratación adecuados, a veces incluso en suplementación o complementación alimenticia o nutritiva. También, viajes y alojamiento si el evento se desarrolla lejos del lugar donde reside el deportista, cuota de inscripción en la carrera, y algún que otro detalle que se me escapa. Y que, sin embargo, no se invierta en un tratamiento de fisioterapia adecuado. Por ese motivo, frecuente, puede llevar al corredor a no presentarse al evento por desarrollar alguna lesión, consecuente de la mala praxis.

Lesiones más frecuentes

Las lesiones más frecuentes en este deporte son la metatarsalgia, la fascitis plantar, esguinces de tobillo y tendinitis aquílea en el pie, la periostitis tibial y el síndrome del compartimento anterior en la pierna, la tendinitis de la pata de ganso, tendinitis rotuliana, síndrome de la cintilla iliotibial, tendinitis del tensor de la fascia lata o rodilla del corredor entre la rodilla y el muslo, lumbalgias, síndrome del piramidal, ciática y problemas en la articulación sacroilíaca en la región lumbar, glútea y lumbosacra, además de las típicas agujetas o mialgias, ampollas o calambres.

¿Cómo te puede ayudar UrbanFisio?

Conscientes de todo esto, desde UrbanFisio hemos elaborado nuevos planes especiales para carreras. Hemos adaptado una serie de planes específicos. Para una carrera de 10 km, para una media maratón y para una maratón.

Urbanfisio con los corredores

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