Entrevista a Erik Del Río, responsable y empático

¿Qué nos puedes contar de ti?

Soy graduado en Fisioterapia por la Universidad Pompeu Fabra y también graduado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. Además de otras titulaciones como grados superiores relacionados con el mundo deportivo. He estado en contacto directo durante toda mi vida profesional con el mundo sanitario y deportivo.

Soy una persona alegre, extrovertida y amante de la salud y el deporte. Soy una persona muy activa y el deporte es un pilar en mi día a día. Actualmente practico pádel, natación y fitness.


¿Cuándo te diste cuenta que querías ser fisioterapeuta?

Desde bien pequeño me encantaba el deporte y combinarlo con fisioterapia fue una de las experiencias mas gratificantes de mi vida. Se juntaron dos ámbitos los cuales me apasionan. Estudié y sigo formándome en cada uno de ellos para poder ofrecer los mejores servicios y ayudar a la gente a tener una calidad de vida mejor.

¿En qué consiste tu trabajo?

Mi trabajo consiste en ayudar a las personas a que tengan una mejor calidad de vida. Esto se consigue entendiendo y escuchando al paciente, analizando la dolencia o patología que presentan y realizando el mejor tratamiento para cada uno de ellos mediante técnicas de rehabilitación y ejercicio terapéutico.


¿En qué medida es importante la educación con la salud?

Creo que la educación es clave. Conseguir una mejor calidad de vida para el paciente es sinónimo de comprender sus hábitos y ayudarle a corregirlos o aconsejarle sobre qué ejercicios terapéuticos le pueden ayudar a la disminución de la dolencia o patología.


¿En qué piensas cuando estás tratando a un paciente?

Primero de todo demostrar empatía y conocer al paciente. Esto permite comprender cómo y cuándo empezó la dolencia y poderle realizar el tratamiento terapéutico personalizado con las técnicas de rehabilitación más adecuadas para el paciente.


¿Cuál es la parte más gratificante de la profesión?

Seguir la evolución del paciente, ver cómo se van reduciendo sus dolencias y observar el progreso del tratamiento hasta llegar al objetivo final.


¿Cuál es la clave para ser un buen fisioterapeuta?

La clave para ser un buen fisioterapeuta es: tener empatía, escuchar, entender y comprender las necesidades de los pacientes; identificar la dolencia o patología y analizar cómo y cuándo se ha producido; y por último ayudar y animar al paciente a conseguir sus objetivos mediante técnicas de rehabilitación para reducir el dolor y para evitar futuras patologías.

Dinos una frase que más encaja contigo como fisioterapeuta

“Si la medicina es la ciencia que da años a la vida, la fisioterapia es la ciencia que da vida a los años.”

Artículos relacionados