No paro de mover las piernas sin querer, ¿qué me pasa?

Existe un síndrome que puede llegar a disminuir tu calidad de vida en el día a día e incluso, provocando un trastorno del sueño. Este síndrome afecta a mucha gente y puede llegar a ser realmente molesto. Hablamos del síndrome de las piernas inquietas o SPI.

¿Por qué no me suena?

Sorprende un poco que muchos desconozcamos la existencia de este trastorno neurológico, que se caracteriza por una sensación incómoda y a menudo incontrolable de mover las piernas. El principal problema es que, al no detectarlo y no disminuir sus síntomas, puede llegar a confundirnos con otros trastornos. Además, al generar trastornos del sueño, debido a que sus síntomas suelen aparecer en periodos nocturnos, impide el buen descanso y causa dificultades para conciliar el sueño. Todo esto, acaba disminuyendo considerablemente la calidad de vida de las personas que lo padecen.

¿Qué lo provoca?

Aunque la causa exacta del SPI aún no se comprende completamente siendo esta una enfermedad idiopática, se cree que está relacionada con anomalías en la función del sistema nervioso central, incluyendo la regulación de ciertos neurotransmisores como la dopamina.

Factores determinantes

El SPI puede ser desencadenado o empeorado por varios factores, entre ellos, los más comunes son:
  • Un componente hereditario.
  • Déficits de hierro.
  • Puede aparecer en el embarazo, pero suele desaparecer al rededor de unas 4 semanas después del parto.
  • El uso de ciertos medicamentos puede aumentar los síntomas.
  • Por otra parte, se ha asociado el SPI con otras condiciones médicas como la enfermedad de Parkinson, que también sufre deficiencia de la dopamina, enfermedades crónicas del riñón, diabetes y la neuropatía periférica.

La fisioterapia, ¿en qué puede ayudar?

La fisioterapia desempeña un papel importantísimo en el manejo del SPI. Eso es gracias a proporcionar una variedad de técnicas dirigidas a aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida de los pacientes. A continuación, algunos de los tratamientos más efectivos:
  • Por una parte los estiramientos prolongados mayores a 30 segundos, suele ser un tratamiento efectivo para disminuir los síntomas del SPI, trabajando por grupos musculares y haciendo mucho énfasis en los grupos musculares más grandes y fuertes.
  • También el fortalecimiento muscular suele ser un gran aliado a la hora de disminuir los síntomas. Músculos como cuádriceps, iliopsoas, isquiotibiales, glúteos, tríceps sural y tibial anterior, deben estar siempre en buena forma, tonificados y en movimiento.
  • La terapia manual, para ayudar a relajar la musculatura y aliviar la excesiva tensión en las zonas mas exigidas.
  • Nunca olvidar que todo tratamiento de los miembros inferiores debe ir siempre de la mano con mejorar la circulación sanguínea y reducir la tensión muscular. Esto se debe a que una buena vascularización y una armonía en los miembros inferiores en general, tendrá una mayor capacidad de recuperación y regeneración de los diferentes tejidos.
  • Otra parte importante de la actuación de un fisioterapeuta, trata sobre dar ayudas o recomendaciones sobre hábitos de vida saludables, con la inclusión y concienciación de un trabajo integral para lograr los mejores resultados.

Si padeces este problema o quieres saber mas sobre él, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Nuestros mejores profesionales te atenderán y ayudaran.

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