Ponte en manos de profesionales

Llega el verano y con ello las vacaciones. Pasamos un día de ocio en la playa y, antes de volver a casa, sentimos un fuerte dolor en la espalda. Un tirón o un sobreesfuerzo que hemos hecho subiendo a nuestro sobrino en el agua. El dolor es insoportable y buscamos solución inmediata. Pero ¡cuidado! Ponte en manos de profesionales y te explicamos porqué.

Volvamos a nuestra historia de ejemplo. Preguntamos a nuestro cuñado si sabe de alguien que pueda quitarnos el dolor. Nos da una tarjeta de una chica que tiene un local y que es quiropráctica y osteópata. Según él, va cada cierto tiempo desde que tuvo una contractura en el cuello y no podía no moverlo, y mano de santo; le quitó todos los dolores.

Cuando llegamos al lugar, esperamos en una sala y, más tarde, nos trata una persona diciendo que tiene que recolocarnos las vértebras y que tenemos una postura muy mala y descompensada y que nos lo va a arreglar. Salimos como si estuviésemos en una nube, pero al día siguiente volvemos con el dolor ¡y agravado! Finalmente, vamos al médico porque el dolor es insoportable y descubren que tenemos un problema mayor.

¿Porqué un fisioterapeuta es lo adecuado?

Este ejemplo es una situación que ocurre muy a menudo y en situaciones muy parecidas. Cuando queremos relajarnos con un masaje en vacaciones, en la playa en una tumbona o en un centro de SPA está puede estar bien, pero es importante que, cuando se trata de Salud, siempre nos asista un especialista, como es el fisioterapeuta.

El fisioterapeuta es un profesional sanitario capacitado para valorar el problema que podemos tener o, según su criterio, derivarnos al especialista correspondiente, ya sea médico, nutricionista, dentista, psicólogo, etc.

El fisioterapeuta tiene la obligación estar colegiado y demostrarlo con la documentación necesaria siempre que se lo pidan. Gracias a esto, se protege de forma legal a aquellas personas que requieran de sus servicios.

En España sigue habiendo mucha confusión en las diferencias entre un fisioterapeuta, un osteópata o un quiromasajista.

La osteopatía es una herramienta más que pueden usar los fisioterapeutas para prevenir, tratar o curar patologías que puedan padecer los pacientes, pero no es en sí una profesión sanitaria. Por lo tanto, su ejercicio debe estar reservado a fisioterapeutas titulados y colegiados.

En el caso del masajista/quiromasajista también hay confusiones. No pueden usar el masaje con fin terapéutico, ya que esto es competencia exclusiva del fisioterapeuta. Por tanto, se puede considerar al masajista como un oficio con fines de bienestar, pero nunca con competencias sanitarias. De hecho, son actos denunciables por el usuario si el masajista intenta reparar una patología.

Así como cuando tenemos un problema con nuestro vehículo vamos a un mecánico, debemos acudir a un fisioterapeuta para posibles patologías músculo-esqueléticas que podamos tener.

¡Con tu salud no te la juegues! Ponte siempre en manos de profesionales sanitarios de confianza.

 

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