Presión atmosférica y salud, ¿hay relación?

¿Alguna vez has notado que tu cuerpo “predice” los cambios de clima o que un vuelo en  avión te deja con oídos taponados, dolor de cabeza y rigidez? No es casualidad: la presión  atmosférica influye directamente en tu salud, especialmente si tienes lesiones antiguas,  problemas circulatorios o sensibilidad climática. Te explicamos cómo y por qué ocurre. 

¿Qué ocurre en tu cuerpo cuando cambia la presión? 

La presión atmosférica es la fuerza que ejerce la atmósfera en un punto específico, o lo que es  lo mismo, la cantidad de aire que tenemos sobre nuestras cabezas. Existen ciertas situaciones  que conllevan un cambio en dicha presión, ya sea haciendo que aumente o se reduzca, como la  llegada de lluvias o frío, el desplazamiento a zonas elevadas o incluso los vuelos en avión.  Durante los cambios de presión, nuestro cuerpo puede verse afectado de las siguientes formas:  

  • Dolor articular y rigidez: el líquido sinovial y los tejidos circundantes de las  articulaciones pueden expandirse, aumentando el estrés articular y provocando dolor. Si ya existían problemas (como artrosis o artritis), el dolor será más intenso. Además, el  frío puede reducir el flujo sanguíneo en dichas articulaciones, lo que empeorará la  situación.  
  • Dolor o taponamiento de oídos: ocurre debido a la diferencia de presiones entre el  aire y nuestro oído medio, y pueden llegar a causar mareos o perdida de la audición  momentánea. 
  • Estrés cardiorrespiratorio: en personas con patologías previas, el corazón y los  pulmones deben trabajar bajo mayor esfuerzo, ya que en zonas de bajas presiones hay  menos cantidad de oxígeno. Esta baja oxigenación puede conllevar también dolores de  cabeza o desmayos.  

Cómo manejar las situaciones cotidianas 

En vuelos, para reducir molestias, bosteza, traga líquidos o usa tapones especiales para  equilibrar la presión del oído. Trata de caminar cada hora por el pasillo y haz ejercicios y  estiramientos para mejorar la circulación.  

En zonas montañosas, hidrátate bien y evita esfuerzos bruscos los primeros días para permitir  que tu cuerpo se aclimate gradualmente. 

En días de cambios climáticos bruscos, con frío y lluvia, aplica calor local en zonas doloridas y  mantente activo con paseos o ejercicios para reducir la rigidez. 

Señales de alerta: ¿Cuándo buscar ayuda? 

Consulta a un profesional si experimentas: 

  • Dolor articular persistente que limita tu movilidad. 
  • Mareos o dificultad respiratoria grave en altitud. 
  • Molestias cardíacas (palpitaciones, opresión en el pecho).

En UrbanFisio te ayudamos 

La fisioterapia puede enseñarte ejercicios adaptados, mejorar tu circulación y aliviar tensiones  articulares. Si los cambios de presión afectan a tu calidad de vida, nuestros especialistas a  domicilio pueden evaluarte y crear un plan personalizado. 

No dejes que el tiempo decida cómo te sientes. ¡Cuídate con ciencia!

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