¿Qué hacer ante una fractura de labrum de hombro?

UrbanFisio • 26 November 2017

¡Hola Urbanblogeros!

Hoy os quiero hablar de mi caso personal:

 

Hace unos 8 años estaba limpiando las puertas superiores de los armarios de la cocina y tengo que decir que lo estaba haciendo bastante mal porque yo estaba en el suelo. Debería haber cogido es una escalera, banqueta o algo estable que me dejara al mismo nivel de los armarios para que la posición de mi brazo no fuera forzada, como fue el caso.

Otro error que cometí fue que mis movimientos eran demasiado rápidos y en un momento dado… ¡mi hombro de repente se salió! Afortunadamente se recolocó solo en ese mismo momento y como aun estaba caliente no me dolía a penas nada, podía moverlo perfectamente y la fuerza también era la misma así que no le di mas importancia.

El problema llegó al pasar las horas y enfriarse la articulación ya que fue ahí cuando empezó a dolerme, y mucho. Por supuesto acudí al fisioterapeuta, el cual me derivó a un traumatólogo para realizarme una resonancia magnética ya que después de realizar algunos test diagnósticos nos dimos cuenta que algo no iba bien. El resultado de la resonancia fue:  “FRACTURA DE LABRUM”. Para que lo entendáis perfectamente, el labrum del hombro es una estructura de tejido fibrocartilaginoso que recubre la cabeza del humero con una función estabilizadora.

A partir de ahí comencé la rehabilitación durante un mes más o menos. El tratamiento consistió en:

  • Movilizaciones pasivas de la articulación
  • Descarga de toda la musculatura del hombro, cervical y dorsal
  • Tratamiento de puntos gatillo
  • Electroterapia para fortalecer la musculatura del hombro
  • Ejercicios terapéuticos para fortalecer la musculatura del hombro.

 

Cuando terminé la rehabilitación estaba bastante bien pero a partir de aquí fue cuando volví a cometer una serie de errores como por ejemplo: no seguir haciendo por mi cuenta los ejercicios terapéuticos para seguir fortaleciendo toda la musculatura del hombro, o no hacer algún tipo de deporte adecuado para esta lesión (por ejemplo nadar moderadamente 2 o 3 veces por semana), y todo porque en aquellos años viajaba mucho por trabajo y encontré la excusa perfecta para no hacer lo que tenía que hacer (“en casa del herrero cuchillo de palo” ya se sabe…)

El resultado de mi indisciplina ha sido que la musculatura de mi hombro se ha debilitado hasta tal punto que tengo una inestabilidad grandísima y tengo que tener muchísimo cuidado para no hacer movimientos bruscos y que no se me salga el hombro. Ademas, hay temporadas que me duele bastante no solo el hombro, sino toda la zona del cuello y espalda alta.

Volví al traumatólogo y lo que me dijo es que la única solución era operarme. Por supuesto respeto mucho a los traumatólogos pero como fisioterapeuta que soy, sé que el pasar por quirófano es la última opción en cualquier lesión. Hay muchísimas cosas en Fisioterapia que podemos hacer para si no evitar la operación, retrasarla lo más posible, así que por favor preguntarnos a cualquier UrbanFisio cuáles son las opciones que hay antes de tomar la decisión de pasar por el quirófano.

Yo acudo a rehabilitación 2 o 3 veces al mes y nado 3 veces a la semana, y no sólo he evitado la operación que quería hacerme el traumatólogo hace 4 años, sino que creo que ese momento nunca va a llegar.

 

Espero que mi experiencia os haya servido u os sirva en un futuro, y por supuesto en UrbanFisio estamos todos los días a vuestra disposición para lo que necesitéis.

Muchas gracias. Un saludo,

Sheila Aceves – Fisioterapeuta de UrbanFisio

Comments are closed.