Rizartrosis: ¿porqué me duele el pulgar?

La rizartrosis es una patología que afecta las articulaciones de la base del pulgar y se presenta como un tema de creciente relevancia en el ámbito de la salud musculoesquelética. Esta forma específica de artrosis impacta directamente en la articulación que une el pulgar a la muñeca, generando molestias que pueden afectar significativamente la calidad de vida de quienes la experimentan. Así pues, nos suelen preguntar ante un diagnóstico de rizartrosis: ¿porqué me duele el pulgar?

La rizartrosis no debe confundirse con otras manifestaciones de osteoartritis. La podemos diferenciar por su focalización en la base del pulgar y subrayamos la importancia de comprender sus características únicas. A través de este artículo, exploraremos en detalle las causas, síntomas y opciones de tratamiento disponibles, con un enfoque particular en el papel crucial que desempeñan los fisioterapeutas en el manejo de esta condición. 

¿Qué la puede provocar?

La rizartrosis, como muchas condiciones articulares, tiene raíces multifacéticas que van más allá de la simple consecuencia del envejecimiento. Comprender las causas subyacentes es esencial para desarrollar estrategias efectivas de tratamiento y prevención. Las principales razones detrás de la aparición de la rizartrosis son: 

  • Factores genéticos: La predisposición genética es un factor importante en el desarrollo de la rizartrosis. Individuos con antecedentes familiares de esta afección pueden tener una mayor propensión a desarrollarla, aunque la interacción entre los genes y los factores ambientales también desempeña un papel fundamental.
  • Desgaste articular y envejecimiento: El proceso natural de envejecimiento conlleva el desgaste gradual de las articulaciones. En el caso específico de la rizartrosis, este desgaste afecta la articulación trapeciometacarpiana, contribuyendo al deterioro del cartílago y provocando síntomas característicos. 
  • Lesiones previas en la articulación: Lesiones articulares previas, como esguinces o fracturas en la zona del pulgar, pueden aumentar el riesgo de desarrollar rizartrosis. La alteración estructural resultante de lesiones pasadas puede desencadenar cambios degenerativos en la articulación con el tiempo. 

¿Qué puede suceder con esta dolencia?

La rizartrosis, al manifestarse, provoca una serie de síntomas que impactan directamente en la funcionalidad y comodidad de la mano y el pulgar. Estos síntomas no solo generan molestias físicas, sino que también pueden tener repercusiones significativas en la calidad de vida de quienes experimentan esta condición. 

Uno de los signos más prominentes de la rizartrosis es el dolor en la base del pulgar, que puede aumentar con el uso de la mano. La rigidez también es común, especialmente por la mañana o después de periodos de inactividad. 

También suele restringir la capacidad de movimiento del pulgar y la mano en actividades simples, como agarrar objetos pequeños o realizar movimientos precisos, que pueden volverse difíciles debido a la limitación articular. 

La combinación de dolor, rigidez y limitación de movimientos puede afectar la calidad de vida general. Las tareas cotidianas pueden volverse desafiantes, y la participación en actividades recreativas o laborales puede verse comprometida. 

Tratamientos para ello

El tratamiento de la rizartrosis abarca diversas estrategias que buscan aliviar el dolor, mejorar la funcionalidad y frenar la progresión de la enfermedad. Ante la complejidad de esta afección, se adopta un enfoque multidisciplinario que incluye intervenciones médicas, terapias físicas y, en algunos casos, opciones quirúrgicas.

Se utilizan analgésicos y antiinflamatorios no esteroides (AINEs) para controlar el dolor y reducir la inflamación en la articulación afectada. Estos medicamentos pueden proporcionar alivio temporal de los síntomas. 

Las terapias físicas, como ejercicios específicos para la mano y el pulgar, son fundamentales para mejorar la movilidad y fortalecer los músculos circundantes. Las terapias ocupacionales se centran en adaptar las actividades diarias para minimizar el estrés en la articulación afectada. 

Finalmente, en situaciones donde la rizartrosis ha progresado significativamente y no responde a otras intervenciones, se puede considerar la cirugía. 

Papel de la fisioterapia en la patología

Los fisioterapeutas son pieza clave en el manejo de la rizartrosis, aplicando estrategias específicas para mejorar la funcionalidad y aliviar el dolor. La rizartrosis, al afectar la articulación basal del pulgar, conlleva una serie de desafíos funcionales y dolorosos que afectan la calidad de vida. En este contexto, la intervención de los fisioterapeutas adquiere una relevancia inigualable, y este apartado se centra en exponer la eficacia de sus diferentes estrategias:

  • Ejercicios específicos para mejorar la movilidad: Los ejercicios diseñados para incrementar la movilidad de la articulación trapeciometacarpiana tienen como objetivo restaurar rangos de movimiento naturales. Estos no solo disminuyen la rigidez, sino que también fortalecen los músculos circundantes, proporcionando estabilidad y soporte a la articulación.

La finalidad es devolver la flexibilidad necesaria para realizar actividades cotidianas, como agarrar objetos pequeños o realizar movimientos precisos. Sesiones de terapia que incluyen ejercicios de amplitud de movimiento, como flexiones y extensiones controladas del pulgar, movimientos de aducción y abducción, circunferencias, pinzas con cada dedo así como ejercicios para incrementar la flexibilidad y el ROM.

  • Terapia manual para aliviar el dolor y mejorar la función: que incluye técnicas de masoterapia y movilización articular, se centra en reducir la rigidez y aliviar el dolor asociado con la rizartrosis. Además, estas técnicas buscan mejorar la circulación sanguínea en la zona afectada, facilitando la recuperación de la articulación. El propósito fundamental es proporcionar alivio inmediato y sostenible, al tiempo que se promueve una mayor funcionalidad y amplitud de movimiento.
  • Uso de órtesis y adaptaciones para la vida diaria: Las órtesis y adaptaciones ergonómicas son herramientas estratégicas para reducir la tensión en la articulación afectada. Al proporcionar soporte adicional y facilitar posturas que minimizan el estrés, estas medidas buscan no solo aliviar el dolor, sino también permitir que el paciente lleve a cabo sus actividades diarias con mayor comodidad. La finalidad última es mejorar la calidad de vida, permitiendo a los pacientes participar plenamente en sus rutinas sin experimentar molestias innecesarias. Se podría utilizar el ajuste de un dispositivo de agarre ergonómico para disminuir la tensión en la articulación durante tareas cotidianas 

Conclusiones

En el cierre de este artículo sobre la rizartrosis y su tratamiento fisioterapéutico, se desprenden conclusiones valiosas que resumen los aspectos cruciales de esta afección y la relevancia de la intervención de los fisioterapeutas. 

  • Es clave una visión integral de la rizartrosis, donde la exploración detallada de las causas, síntomas y tratamientos ofrece una comprensión completa, facilitándonos el análisis de sus complejidades y desafíos. 
  • Está más que demostrada la eficacia del abordaje por parte del fisioterapeuta, con los ejercicios específicos, la terapia manual y el uso de órtesis se consiguen recuperaciones efectivas. Estas no solo alivian los síntomas, sino que también mejoran la funcionalidad y la calidad de vida de quienes padecen rizartrosis. 
  • La colaboración entre pacientes, fisioterapeutas y profesionales médicos y un abordaje multidisciplinar es esencial para una visión integral, como en cualquier patología. La comunicación abierta y la individualización de tratamientos son clave para el éxito en el manejo de la rizartrosis. 

En conjunto, estas conclusiones destacan la necesidad de un enfoque global y la efectividad de las estrategias fisioterapéuticas en la gestión de la rizartrosis, proporcionando esperanza y mejora para aquellos que enfrentan esta condición. Si necesitas ayuda o mas información, contacta con nosotros. Desde UrbanFisio te esperamos.

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