Tendinopatía en la pata de ganso

La tendinopatía de la pata de ganso hace referencia a la inflamación de una serie de tendones que se insertan en la cara interna de la rodilla. Puede ser por causa inflamatoria (tendinitis) o degenerativa (tendinosis), y produce dolor en la rodilla, principalmente en la parte interna de la misma.

¿Qué la forman?

La pata de ganso está formada por tendones de tres músculos:

  • Sartorio
  • Grácil o recto intero
  • Semitendinoso

¿A quién afecta?

Sobre todo a corredores, a deportistas que hacen cambios de dirección bruscos y repetidos o a personas con problemas de la pisada. No obstante, puede ocasionar problemas a personas que realizan excesivo ejercicio físico o que inician la práctica de ejercicio sin tener en cuenta el período de adaptación necesario para darle carga poco a poco a su cuerpo.

Puede confundirse con problemas de menisco interno o del ligamento lateral interno de la rodilla, pero con un diagnóstico diferencial hecho por uno de nuestros fisioterapeutas especializados de Urban Fisio, es sencillo descartar dichas patologías.

Dolores o síntomas

A nivel sintomático el dolor suele ser constante, localizado en la cara interna de la rodilla y se nota la zona algo inflamada y tumefacta. El dolor al principio aparece cuando se inicia la actividad física, se reduce mientras se realiza el ejercicio y vuelve a aumentar después de terminar el ejercicio. Pero poco a poco se vuelve constante e incluso si no se trata en su debido momento llega a dificultar la marcha o impedir realizar la actividad física. 

Hay que tener otras causas en cuenta para la aparición de esta patología como son el sobrepeso, un traumatismo en la zona o llevar un calzado inapropiado o en mal estado. 

En muchos casos, no realizar un buen calentamiento y no estirar después del ejercicio físico derivan con el tiempo en la aparición de este tipo de problemas, por lo que es esencial pedir consejo a un fisioterapeuta para prevenir cualquier lesión.

¿Cómo me curo?

A nivel de tratamiento es importante cuando hay mucho dolor, realizar reposo para desinflamar la zona afectada. La aplicación de hielo en esa primera fase está indicada durante los primeros días. Posteriormente hay que acudir al fisioterapeuta para trabajar con técnicas de terapia manual, masaje, estiramientos y técnicas de neuromodulación la rodilla y la pelvis para conseguir una recuperación lo más rápida posible. En una segunda fase, la vuelta a la actividad física para fortalecer la musculatura de la pierna y el muslo es necesaria para superar esta patología.

Cualquier duda que tengas o si no sabes como empezar, no dudes en contactar con nosotros. Desde UrbanFisio pondremos a tu disposición a nuestros mejores fisioterapeutas para ayudarte en todo lo necesario.

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