Entrevista a Javier Carazo, apasionado y trabajador

¿Qué nos puedes contar sobre ti?

Mi nombre es Javier, me considero una persona muy dinámica, siempre estoy haciendo cosas, no me gusta estar parado. Mi mayor pasión es viajar y conocer gente nueva con la que compartir experiencias. Otra de mis aficiones es el deporte, en especial el rugby.

¿Cuándo te diste cuenta de que querías ser fisio?

En un viaje que hice a Benin, en el que estuve de voluntario en un orfanato con niños discapacitados, allí tuve la suerte de estar con un voluntario fisioterapeuta y ver cómo trabajaba. En el momento no conocía la profesión de hecho ni había recurrido a ella, y en ese momento decidí que quería estudiar y así poder ayudar a otras personas a mejorar su calidad de vida de una forma tan cercana como es la fisioterapia.

¿En qué consiste tu trabajo?

Básicamente consiste en ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas desde diferentes puntos y con diferentes medios y siempre teniendo por principio que se tratan personas y no patologías.

¿En qué medida es importante la educación con la salud?

Creo que es algo muy  importante, ya que una terapia no radica solo en un tratamiento, creo que la educación en salud es una herramienta esencial para evitar recaídas o incluso evitar patologías en personas sanas.   

¿En qué piensas cuando estás tratando a un paciente?

Trato de intentar que el paciente se sienta lo mas cómodo posible. Y siempre estar atento a todo para que no se me pase por alto ningún detalle.  

¿Cuál es la parte más gratificante de la profesión?

El agradecimiento de los pacientes y saber que aunque sea en poco has ayudado a que esté mejor.

¿Cuál es la clave para ser un buen fisio?

Creo que la clave es la empatía, creo que la diferencia en ser un buen profesional en el ámbito de la salud está en escuchar al paciente y que sienta que no es un paciente más, dándole importancia.

Dinos la frase que más encaja contigo como fisioterapeuta

Ser fisioterapeuta es tener el don de cuidar a las personas, amar a los demás y ver en cada mirada de tristeza, esperanza” 

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