Entrevista a Víctor Lillo, observador y entusiasta

UrbanFisio • 02 julio 2018

¿Qué nos puedes contar sobre ti?

Estudié Fisioterapia en el Centro Universitario de Ciencias de la Salud San Rafael Nebrija. Tras acabar, y sin pausa, seguí formándome en Fisioterapia conservadora e invasiva del síndrome de dolor miofascial, control motor y Pilates suelo.  Me considero una persona observadora y analítica.

 

¿Cuándo te diste cuenta que querías ser fisio?

Tras llevar dos años cursados de Ingeniería Telemática, me di cuenta de que no era mi vocación. El hecho de tener vinculación con el deporte y de buscar una profesión dinámica me llevaron a inclinarme por la Fisioterapia más que por ninguna otra.

 

¿En qué consiste tu trabajo?

Consiste en ayudar al paciente a recobrar el movimiento, la función y, en definitiva, la salud, teniendo siempre en cuenta qué significa ésta para ellos.

 

¿En qué medida es importante la educación con la salud?

La educación es algo fundamental en todos los ámbitos, y la salud no queda fuera de ello.
Un factor importante para conservarla es la prevención. Además, esa educación tiene su importancia una vez la salud se ve alterada, ya que en primer lugar nos hace conscientes de ello, permitiéndonos actuar en consecuencia a tiempo.

 

¿En qué piensas cuando estás tratando a un paciente?

Sobre todo en si el tratamiento se adapta a las necesidades del paciente.

 

¿Cuál es la parte más gratificante de la profesión?

Comprobar cómo podemos actuar en beneficio del paciente.

 

¿Cuál es la clave para ser un buen fisio?

Entender que cualquier paciente en tus manos es mucho más que una patología, y que esa patología no se puede extraer de su contexto, de la vida del paciente y de sus subjetividades.

 

Dinos la frase que más encaja contigo como fisioterapeuta.

Todo está en constante movimiento, y así debemos pensar para afrontar la realidad: de una manera dinámica y global.

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